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sábado, 28 de noviembre de 2020

Conceptos de Platón (Términos y Relaciones)

 TÉRMINOS

Opinión

Término perteneciente a la teoría platónica del conocimiento.

-La “opinión” (doxa) es un término que fue usado ya por Parménides para referirse a lo que no es y no puede ser nunca “verdad”. Para Platón, sin embargo, el conocimiento es un proceso gradual y la opinión es el punto de partida inevitable, el grado mínimo del conocimiento, un punto de partida que, es cierto, debe ser sin embargo superado mediante el pensamiento racional, la dialéctica ascendente que nos eleva por encima de las apariencias del mundo y las conjeturas, imaginaciones y creencias que nos formamos sobre ellas.

-La opinión incluye las imaginaciones y conjeturas que nos hacemos a partir de las “representaciones” de los objetos (tal y como se dan, por ejemplo, en el arte y la poesía –hoy en día en los medios de comunicación y las redes sociales, por ejemplo), así como las creencias que nos formamos sobre los propios objetos sensibles sobre la base de nuestra propia experiencia directa y no a la luz de su Idea.

-La opinión no constituye, para Platón, conocimiento verdadero, aunque sí el punto de partida para llegar a él.

- Las opiniones expresan puntos de vista subjetivos, particulares, interesados, parciales, contingentes, frente al conocimiento racional de las Ideas, que expresa verdades objetivas, universales, desinteresadas, imparciales y necesarias.

- En el mito de la caverna, la opinión se corresponde con la cháchara de los prisioneros encerrados en el interior de la gruta.

Dialéctica

Término importante en el marco de la teoría platónica del conocimiento.

-Originalmente, alude al método socrático de aproximación a la verdad del concepto por medio del diálogo racional.

-De un modo más técnico, preciso y propio de la filosofía de Platón, la dialéctica es el proceso que sigue el pensamiento racional al descubrir las Ideas y ascender de una a otra, proceso que corresponde al grado superior del conocimiento científico o episteme.

-La dialéctica consiste, pues, en un proceso de elevación intelectual por el que se va ascendiendo de la intuición o intelección racional pura (noesis) de una Idea a otra de rango superior, hasta alcanzar la Idea suprema del Bien.

-La iniciación en la Dialéctica supone haber atravesado los niveles o grados inferiores del conocimiento y supone continuar avanzando a lo largo de un proceso esforzado.

-En el mito, el movimiento dialéctico viene representado por el esfuerzo de ascenso del prisionero liberado que sale y que, después de un proceso gradual que empieza con la contemplación de las sombras en el agua y pasa a la visión nocturna de las estrellas, termina contemplando directamente el sol. Para Platón, el conocimiento es una contemplación por medio de la razón, y su meta es la contemplación de la esencia del Bien.

 

-Platón habla también de una dialéctica descendente, consistente en deducir la verdad de los objetos sensibles existentes en el mundo material a partir de la Idea suprema y las Ideas más generales y abstractas a las que llega el pensamiento.

Reminiscencia

Término importante dentro de la teoría platónica del conocimiento.

-Para Platón, “conocer es (en cierto sentido) recordar” o “re-conocer”, es decir, “caer en la cuenta de” o “hacerse consciente de” verdades (las Ideas) que, de algún modo, están o estaban ya puestas en las cosas y presentes en el alma antes de que tomásemos consciencia de ello; conocer y comprender es hacer explícito lo que estaba implícitamente puesto ya en las cosas y en el alma racional.

-Platón se apoya en la teoría pitagórica de la preexistencia del alma, aunque no podemos estar seguros de hasta qué punto Platón creyese en la “literalidad” del relato que hace sobre la preexistencia de las almas... Podría tratarse de una metáfora, que podríamos interpretar como si Platón nos dijese que todo sucede “como si” el alma hubiese estado ya en el mundo inteligible y hubiese aprendido las Ideas que luego olvidó al unirse a un cuerpo y contaminarse con su materia... de manera que más adelante “conocer” será “recordar”.

-Con esta idea Platón está señalando a lo que los racionalistas modernos (como Descartes), a partir del siglo XVII, denominarán la existencia de “ideas innatas”. Esto es, no aprendidas, pertenecientes a la Razón pura, que se desarrollan con el desarrollo de la razón.

Idea de Bien

Término perteneciente a la Metafísica platónica.

-“Idea suprema” situada en cúspide la organización jerárquica propia del mundo inteligible.

-“Principio de existencia” (arjé) y “principio de inteligibilidad” de la verdadera realidad y de todo cuanto hay en ella: solo puede haber cosas y solo podemos conocer y comprender la Idea de cada cosa a la luz de la Idea del Bien, es decir, teniendo en cuenta la perfección y armonía a la que todo tiende y toda cosa tiende, la perfección que toda cosa puede realizar y tiende a realizar.

-La “contemplación” de la Idea del Bien requiere del proceso dialéctico del conocimiento que asciende arduamente través de las Ideas de los objetos sensibles hasta la comprensión de la razón de ser final de todas las cosas Idea que recibe la influencia del concepto de nous de Anaxágoras (la “inteligencia ordenadora” que asigna a cada cosa su lugar propio en el cosmos) y que influirá en la concepción teleológica de la realidad propia de Aristóteles, según la cual “todo tiende a un fin” que explica su existencia y la dota de un sentido inteligible.

-Quienes acceden a la Idea del Bien no pueden dejar de contemplar las cosas y de actuar conforme a esa Idea; estos serán los reyes filósofos encargados del gobierno de la ciudad ideal.

-En el mito de la caverna, la Idea del Bien está representada por el sol, a la luz del cual aparecen todas las cosas y pueden ser “contempladas”.

 

 

 

RELACIONES

Platón-presocráticos

Platón construye todo el andamiaje de su sistema filosófico sobre la base de una especie de diálogo crítico con toda la filosofía anterior a él. En particular, retoma y reelabora planteamientos de los filósofos presocráticos del período cosmológico anterior al giro antropológico protagonizado por Sócrates y los sofistas en la Atenas del período clásico. mientras que para los cosmólogos milesios este principio ha de ser algún tipo de elemento o sustancia material, Platón, más cercano en esto a Pitágoras, Parménides y Anaxágoras, entiende que el principio de todo lo real ha de ser un principio organizativo de carácter formal. Aunque Platón concibe, siguiendo en este punto las enseñanzas de Heráclito, la realidad aparente, la naturaleza sensible accesible a nuestros sentidos, como un continuo devenir de múltiples y cambiantes formas materiales sometidas al paso del tiempo y a su poder de desgaste, entiende que la verdadera realidad de cada cosa, su “idea” o esencia, su verdadero “ser”, ha de ser en cada caso una, que, como el “Ser” de Parménides, se revela solo al pensamiento o inteligencia racional (“nous”), no a los sentidos, y posee las propiedades que Parménides había atribuido al Ser: el Ser es uno, eterno, invariable, siempre igual a sí mismo...

Pero, sobre todo, si hay un pensador presocrático que ejerció una influencia notable sobre Platón, ese fue Pitágoras con su planteamiento de que el “arjé” es número y de que, por lo tanto, la naturaleza física observable a nuestro alrededor, como el sonido de un instrumento de cuerda, ha de tener una estructura profunda, una “matriz generadora” de naturaleza matemática.

Finalmente, es necesario referirse a la influencia de Anaxágoras sobre Platón. Mientras que, aproximadamente por la misma época en que Sócrates y los sofistas convivían y polemizaban en las Atenas democrática. Anaxágoras sostuvo que no podía ser que la armonía de la naturaleza y del cosmos entero fuesen el resultado del movimiento caótico de la materia; tenía que existir algún principio formal organizador, alguna suerte de “inteligencia ordenadora” interna al propio cosmos que hubiese puesto a cada cosa en su lugar y hubiese asignado a cada cosa su función, de manera que cada cosa contribuyese, a su manera, a la armonía general del cosmos. Anaxágoras inaugura así lo que se conoce como el modelo de explicación “teleológica” de la naturaleza, de acuerdo con el cual “cada cosa en la naturaleza tiene su propia función, finalidad o propósito”, que da un sentido a su existencia y le permite contribuir al orden, la finalidad, el propósito y el sentido del cosmos en su totalidad. Platón también, como Anaxágoras, sintió que debía oponerse al materialismo ateo de los atomistas, que reducía el universo a un conjunto de partículas de materia que se movían sin sentido y sin finalidad.

Platón-Sócrates y Sofistas

Platón construye todo el andamiaje de su sistema filosófico sobre la base de una especie de diálogo crítico con toda la filosofía anterior a él. Ahora bien, de entre todos los pensadores que lo precedieron, el que probablemente mayor influencia ejerció sobre él y de forma más determinante y duradera marcó su vida y su pensamiento, fue Sócrates.

Del “intelectualismo moral” de Sócrates, que afirma que la virtud es conocimiento y pasa por el conocimiento, Platón hereda una manera de plantear y resolver los problemas morales que podemos considerar a la vez característicamente “racionalista”, “objetivista” y “universalista”.

Es decir, como resultado de la influencia de la ética de Sócrates, Platón pensó que existen verdades morales objetivas y universales, principios objetivos de justicia que tienen un fundamento o una justificación racionales, y que por ser racionales han de ser universales, esto es, válidos para todos en cualquier momento y lugar y con independencia de nuestra procedencia y de nuestras identidades o señas de identidad culturales.

Si Pitágoras enseñó a Platón que existen verdades objetivas, necesarias o forzosas y universales, que las verdades matemáticas ejemplifican de forma modélica, Sócrates orientó la búsqueda platónica de este tipo de verdades hacia el terreno de la moral y la política. Como Sócrates, Platón entenderá que para hacer el bien primero hay que conocer lo que es el bien.

Platón hereda de Sócrates la idea de que el conocimiento es una virtud y la idea de que para ser virtuosos es necesario conocer; la idea de que quien conoce lo que es el bien no puede sino sentirse ligado, comprometido por el bien; la idea de que solo el conocimiento puede llevar a la justicia y solo por medio del conocimiento y de la justicia puede una persona llegar a tener una “vida buena” o “digna” de un ser humano y una vida “feliz”; la idea de que quien hace el mal no lo hace voluntariamente, sino por ignorancia.

Los sofistas fueron los “nuevos maestros” de la democracia ateniense, que llegaron en sustitución de los poetas y de su “sabiduría tradicional”. Fueron, probablemente, los fundadores del humanismo occidental. Criticaron la moral tradicional desvelando el carácter convencional de las leyes y normas sociales.

Para Platón, heredero de Sócrates en su polémica con los sofistas, estos últimos crearon un ambiente cultural escéptico y relativista que fue el caldo de cultivo para que la polis ateniense finalmente sucumbiera a manos de políticos demagogos y corruptos, sin preocupación por la verdad y la justicia ni escrúpulos morales, políticos que anteponían sus propios intereses particulares a la Justicia y el “Bien común” de la polis.

Frente al subjetivismo emotivista y relativista y el pragmatismo utilitarista de los sofistas, que sostenían que en cuanto a los problemas morales no hay más qué puntos de vista subjetivos que dependen de nuestros intereses, gustos y sentimientos se creó el racionalismo objetivista y universalista que Sócrates inició y Platón, su discípulo, desarrolló.

Platón-Aristóteles

Aristóteles fue discípulo y seguidor de Platón, alumno de su Academia durante más de veinte años. Indica el camino a seguir para los verdaderos filósofos, cuyo destino es aventurarse más allá de donde sus maestros pudieron llegar y mirar más allá de lo que sus maestros supieron ver.

Aristóteles, en efecto, manteniéndose fiel al espíritu de la filosofía platónica (y socrática) en algunos puntos importantes, introducirá o añadirá matizaciones, correcciones y críticas a la filosofía de su maestro que se cuentan entre las primeras críticas recibidas por la obra de Platón.

Aristóteles es un pensador que tiene un talante y unos intereses e inclinaciones filosóficos que lo diferencian de su maestro. Mientras que Platón fue un hombre marcado por la influencia del Pitagorismo y las matemáticas, dado al razonamiento puro y deductivo aprendido en la geometría y alejado del interés por la observación de la naturaleza física, Aristóteles, hijo de un médico , fue un “naturalista”, un hombre más interesado por los individuos particulares y concretos y sus singularidades que por las abstracciones de la razón.

Las críticas de Aristóteles a la filosofía de su maestro llevan la marca o el sello de los rasgos señalados en el párrafo anterior, y comienzan por el núcleo mismo de la metafísica platónica: la teoría de las formas o ideas. Aristóteles comparte con Platón la idea de que cada cosa tiene su esencia, su “idea”, su “forma” o esencia, pero no entiende que estas puedan pertenecer a un plano de lo real independiente y separado del plano de lo empírico, sensible y observable, un plano independiente y separado en el que se encontrarían las “ideas” dotadas de una “objetividad” propia y solo accesible por medio del razonamiento puro.

Aristóteles critica a Platón la vaguedad, imprecisión o ambigüedad de los términos que este emplea para referirse a la relación entre los objetos físicos del mundo sensible y las “ideas” del mundo inteligible.

Tiene consecuencias en el plano de la antropología filosófica aristotélica. Aristóteles, como Platón, define al ser a partir de la existencia en él de la capacidad racional. Sin embargo, aunque Aristóteles define al ser humano como “animal racional” y piensa, como Platón, que el ser humano es “cuerpo” y “alma”, no concibe estas dos entidades como dos sustancias esencialmente diferentes y heterogéneas, independientes y separadas la una de la otra, sino como “materia” y “forma” de una misma y única sustancia. El cuerpo, como materia o elemento material constitutivo del ser humano, constituye un conjunto de posibilidades que solo pueden realizarse a partir de la acción de un principio vital que lo anime y lo ponga en movimiento; el “alma” es, precisamente, en tanto que “forma”, estructura o esencia del ser humano, ese principio vital que anima al cuerpo, le insufla la vida que le es propia y lo pone en movimiento, permitiendo que el ser humano realice el conjunto de posibilidades que residían, en el cuerpo, y en particular, permitiendo que el ser humano realice sus capacidades más propias y elevadas: las facultades intelectivas o racionales. Cuerpo y alma no son, pues, para Aristóteles, dos sustancias distintas que se unen accidentalmente en el ser humano de manera que el alma queda prisionera provisionalmente en el cuerpo a la espera de una liberación, como pensaba Platón; para Aristóteles, el cuerpo y el alma del ser humano se co-pertenecen y no pueden ser el uno sin la otra. Y cuando muere “el cuerpo”, ya no hay tampoco “el alma”, que no es sino el principio vital del cuerpo.

En cuanto a la teoría del conocimiento y la concepción de la ciencia, Aristóteles tiene un punto de partida que es coincidente con el de Platón: no hay más ciencia que el conocimiento de la esencia objetiva y universal de cada cosa, y el ideal de ciencia no puede ser otro que el de una ciencia deductiva que logre explicar cada aspecto del mundo partiendo de algunos pocos principios explicativos generales a partir de los cuales deducir y comprender el funcionamiento de todo lo particular. Sin embargo, Aristóteles añade algunas matizaciones que abren las puertas a un planteamiento más empirista del proceso del conocimiento que el que Platón habría podido aceptar.

Aristóteles continuará, a su manera, el tipo de explicación teleológica o finalista de la realidad heredada de su maestro Platón y que este aprendió de Anaxágoras. Para Aristóteles, de forma mucho más explícita y pronunciada incluso que, para Platón, todo cuanto existe en la naturaleza tiene un propósito natural o tiende naturalmente a un fin que le corresponde de acuerdo con su forma o esencia.

En el plano de la ética podemos decir que Aristóteles parte de planteamientos que son herederos de Sócrates y Platón, pero va más allá e introduce matizaciones que reflejan su espíritu más “realista”, “práctico” y atento a lo particular o singular.

 

Aunque igualmente heredero de Platón en el ámbito de la reflexión filosófica relacionada con la sociedad y la política, también en este campo Aristóteles se distanció de su maestro. Por un lado, hay que decir que ambos comparten un planteamiento que puede ser llamado “organicista” o “colectivista” por cuanto ambos entienden al individuo siempre y solamente como miembro de una comunidad social y política a la que pertenece y a la que, en cierto modo, se encuentra subordinado. Por otro lado, sin embargo, a pesar de este tipo de planteamiento, que, especialmente a la luz del individualismo moderno de los derechos humanos, nos muestra a ambos, Platón y Aristóteles, como pensadores poco sensibles al reconocimiento de la dignidad de la persona y de sus libertades políticas, hay que decir que Aristóteles mostró más simpatía por el sistema democrático de gobierno que Platón y Sócrates. El pensamiento de Aristóteles ofreció una defensa explícita de la esclavitud y de la posición subordinada de la mujer con respecto al hombre, defensa que supone un paso atrás con respecto a algunas ideas de Platón al respecto.

Contexto de Platón

 Platón compuso La República en diferentes momentos de su vida. Es su obra más extensa y en ella hace una reflexión de cómo debe organizarse un Estado, cómo debe ser la educación, cómo deben elegirse y comportarse sus ejércitos y gobernantes, y cómo deben vivir sus ciudadanos. En definitiva, Platón analiza cómo conseguir un Estado justo. El contexto ayuda a entender cuáles son los intereses de La República y del conjunto de su pensamiento.

Contexto histórico-cultural

Platón nace en el año 427 a.c, en medio de una interminable guerra entre Atenas y sus aliados y Esparta, la Guerra del Peloponeso. La aristocracia ateniense con el apoyo de los espartanos implanta un gobierno oligárquico, breve y terrorífico, el de los Treinta Tiranos, encabezado por familiares de Platón. Se produce una guerra civil hasta que se consigue un periodo de amnistía y la restauración de la democracia.

Ante esta situación, Platón se pregunta por qué los gobernantes conducen a los Estados a la crisis y enfrentamiento continuo, por qué el sistema democrático de Pericles no había mejorado a los ciudadanos...

Platón responde: “Los ciudadanos no saben qué es la justicia y sus gobernantes, sean demócratas o aristócratas, tampoco. La política, por tanto, no es el modo de superar la crisis sino la educación de los gobernantes para que, conocedores de qué sea lo mejor, organicen un estado justo”.

El proyecto platónico pasa por poner en práctica la educación del que sería el futuro rey de Siracusa, pero las revueltas y conspiraciones de la corte, que veían en las ideas de Platón una amenaza para el régimen, acabarían con sus planes.

Platón se encuentra de nuevo con políticos que buscan el mantenimiento del poder y no el bien de los ciudadanos.

Contexto filosófico

Su fracaso en Siracusa le lleva a fundar en Atenas un centro para educar a ciudadanos y gobernantes en el 387 a.c , la Academia. Los sofistas ya habían propuesto la educación como medio de mejora: la democracia permitía que los ciudadanos accedieran por sorteo a cargos públicos retribuidos y que los políticos influyeran en el Estado convenciendo a la Asamblea de que votara sus propuestas. Este nuevo sistema convertía a los sofistas en los educadores de quienes querían ascender en este contexto político: la retórica. Desmontará el fenomenismo, subjetivismo y relativismo.

La concepción platónica del ser y de su conocimiento responde a la búsqueda de un fundamento a su nueva propuesta antropológica y ético-política. No obstante, los argumentos platónicos contra los sofistas circulaban ya en los círculos socráticos y de algunos presocráticos.

La muerte de Sócrates y las circunstancias en las que se produjeron fueron determinantes para su decisión de abandonar la política para dedicarse a la filosofía.

Si Sócrates propuso el concepto y el razonamiento inductivo como medios para superar el relativismo y el subjetivismo sofista, Platón va a ir más allá dotando de realidad objetiva al concepto e introduciendo las Ideas. También asumirá el intelectualismo moral de su maestro.

La segunda gran fuente de la propuesta de Platón la encontramos en los presocráticos. De la escuela pitagórica, asume la importancia de las matemáticas, su dualismo antropológico, la identificación del hombre con su alma racional y la reencarnación.

-La huella de Parménides se aprecia en su teoría de las ideas; también asume de él que lo sensible es el terreno de la opinión y del ser no verdadero.

-De Heráclito acepta su visión del mundo sensible como un mundo en perpetuo fluir y que, por tanto, no puede ser susceptible de conocimiento verdadero, con la diferencia de que para nuestro autor este mundo no es real.

-Finalmente, el ateniense criticará el mecanicismo atomista y defenderá una explicación teleológica cercana a Anaxágoras.

Las lecciones impartidas en la Academia nunca se publicaron. La obra de Platón está escrita en forma de diálogo.

La República

Es el más amplio de los diálogos platónicos y constituye una teoría completa del Estado. La Teoría de las Ideas sirve de telón de fondo y aparece el mito de la caverna, uno de los más bellos mitos de cuantos ilustran la obra de Platón.

El tema central de La República es la justicia. La discusión frente a los sofistas gira en torno a las siguientes tesis:

- la justicia consiste en el dominio del más fuerte

- el hombre injusto es más feliz que el justo.

2º BACH FILOSOFÍA T.3 PLATÓN

 LA CONSTITUCION DEL UNIVERSO

En el pensamiento de Platón se recogen y se someten a reflexión los temas principales de la filosofía y de la ciencia. Platón rechaza el atomismo mecanicista y aporta una explicación del universo basada en los siguientes puntos:

1)El orden no puede ser el resultado del desorden. El orden solo puede provenir de una inteligencia ordenadora.

2) La inteligencia ordenadora o Demiurgo actúa sobre la materia eterna, caótica, que no es estática ni inerte, sino que está dotada de movimientos irregulares.

3) El Demiurgo ordena según un modelo: las Ideas son los modelos que utiliza el demiurgo sobre la materia.

Platón narra la constitución del Universo en el Timeo y en forma de mito con lo cual es difícil interpretar el Demiurgo: o bien se entiende como una especie de dios que realmente actúa sobre la materia, o bien se entiende como la forma mítica de expresar la acción configuradora de las ideas en la materia. Son las Ideas o formas las que imponen a la materia una estructura inteligible, una consistencia y estabilidad que la materia, de por sí, no tiene.

LA TEORIA DE LAS IDEAS (ONTOLOGÍA PLATÓNICA)

Según Platón el objeto del auténtico conocimiento es el ser mismo, pero se preguntará cuál es el verdadero ser, cómo es, dónde está y cuál es la verdadera esencia de la realidad. Para Platón el verdadero ser son las Ideas. Para Platón las ideas tienen una existencia real, son más reales que los objetos que tocamos no son productos ni del cerebro ni de la mente. Según Platón, las ideas no están en el mundo visible, sino en otro, en el inteligible. Aquí radica el problema: la realidad, el ser, tal y como lo concibe Platón existe, pero dividida en dos partes o mundos.

Esta visión del conocimiento y de la realidad es denominada dualista y a la teoría según la cual las ideas no están en este mundo sino en otro se le ha denominado Teoría de las Ideas.

La experiencia de un mundo en continuo movimiento y cambio, tal como había sido expresado por Heráclito, le planteaba ciertas dificultades a Platón. Lo que fluye apenas puede pensarse y no puede ser objeto de la verdadera ciencia. Los sentidos nos dan del mundo móviles o imágenes, aparentemente estáticas, pero que también cambian: vemos pasar las nubes o la corriente de un rio, pero también vemos la roca inmóvil, el árbol ante nuestros ojos, aunque sabemos que están sujetos a cambio y mutación.

Frente al mundo sensible (kosmos horatós) tiene que existir un universo ideal (kosmos noetós) independientemente de las cosas reales. Este universo tiene carácter universal y en él están las ideas que son inmutables y eternas, la verdadera realidad que constituye el paradigma o modelo del mundo sensible. Las ideas son el fundamento y el modelo del mundo real.

Las Ideas son esencias, es decir, “aquello por lo que una cosa (particular) es lo que es”. Las Ideas existen separadas de las cosas particulares. Son entidades que poseen una existencia real e independiente: cada Idea es una substancia, algo que existe en sí como una realidad trascendente.

Las Ideas gozan de las mismas características del ser de Parménides, en cuanto que son esencias: cada Idea es única, eterna e inmutable. Por contraposición, las cosas son múltiples, temporales y mutables. Las ideas no son realidades corpóreas (inmaterialismo de Platón), ni tampoco realidades sensibles, son justamente, inteligibles, es decir, solo cognoscibles por la inteligencia.

Los objetos del mundo sensible por su parte participan de las ideas y, de esta forma, tienen cierta realidad, aunque sea imperfecta y suponga un reflejo del mundo inteligible. Para Platón el mundo sensible, es un mundo aparente y sometido al devenir, no es real porque es una sombra del inteligible.

Las ideas constituyen también el fondo de valores éticos, de conceptos estéticos, que se enraízan en la mente y en el lenguaje, es porque hay en nosotros un fondo “teórico” que nos permite saber qué queremos decir cuando empleamos tales expresiones.

La Teoría, tiene, finalmente una doble intencionalidad:

1) política (íntimamente ligada a la intención moral): los gobernantes han de ser filósofos que se guíen no por su ambición política, sino por ideales (las Ideas), trascendentes y absolutos.

2) científica: el objeto de la ciencia solo pueden ser las Ideas.

La idea del Bien

Según Platón el mundo de las ideas se encuentra jerarquizado: en su base se encuentran las ideas de los objetos y seres del mundo sensible, posteriormente los objetos matemáticos y, en su cúspide, las ideas éticas y estéticas, como las ideas de belleza o justicia y, finalmente la idea del Bien en sí (“el sol del mundo inteligible”).

En La República, esta idea es un principio unificador, es el horizonte donde alcanzan sentido los actos del hombre y el punto de referencia de las demás ideas, pues una de sus características es que no necesita ningún presupuesto que la justifique.

La Idea de Bien aparece como un verdadero en sí ya que es el fundamento de todo ser; nuestro autor quiere decir que es la causa última de todos los seres y a todos ellos explica. Al referirse a esa idea como principio no supuesto quiere significar que el Bien es el único ser cuya existencia no depende de ningún otro ya que ocupa la cúspide del ser. Solo ella es un “principio incondicionado”.

Al ser, pues, el individuo en muchos de sus aspectos, partícipe de las ideas, esa participación con la idea del Bien tendrá que ser decisiva para su propio existir. Porque de la misma manera que la luz del sol ilumina el mundo verdadero, la idea del Bien es la idea iluminadora del hombre y su sentido.

EL ALMA Y EL CONOCIMIENTO (EPISTEMOLOGÍA PLATÓNICA)

El concepto de alma en Platón

Su concepción del hombre también va a ser dualista: alma y cuerpo. Pero igual que el mundo de las Ideas tiene prioridad absoluta sobre el Mundo sensible, también el alma la tiene sobre el cuerpo. Hasta el punto de que Platón en alguna ocasión dice que “el hombre es su alma”. Ningún filósofo griego negó la existencia del alma. El problema era determinar su naturaleza.

Además, los griegos solían vincular la noción de alma (psique) a dos hechos distintos, la vida y el conocimiento intelectual.

1) El alma es principio de vida (ya desde los poemas homéricos) es latido, es movimiento. Consecuencia: todos los seres vivos tienen alma por el simple hecho de estar vivos. Existe una estrecha relación entre cuerpo y alma.

2) El alma es principio de conocimiento racional. Consecuencia: solo el ser humano tiene alma y solo en él tiene sentido plantearse la cuestión de la inmortalidad. En la filosofía griega nunca se dio una separación radical entre ambos modos de considerar el alma.

Para Platón el alma es principio del conocimiento intelectual, pero no deja de lado la función vital del alma. Puede decirse que es el creador de la psicología racional, a pesar de inspirarse en las doctrinas de los pitagóricos y en el orfismo.

El dualismo platónico, pues, supone entender que el alma pertenece al ámbito de las Ideas, y el cuerpo al mundo de los seres físicos.

Características del alma

El alma es el principio de la vida del cuerpo y el elemento opuesto a la corporeidad. La propiedad distintiva de que algo está vivo es que se mueva a sí mismo. El alma según Platón se mueve por sí misma y transmite ese movimiento al cuerpo, que de otra manera sería inerte y carente de vida (inanimado). Por eso el alma predomina sobre el cuerpo, es anterior a él y su unión es accidental y temporal, ya que es separable de éste.

Platón define el alma como simple, semejante a lo divino, inmortal, (porque para Platón todas las almas son fabricadas por el demiurgo), inteligible, uniforme e indisoluble; mientras que el cuerpo pertenece como sabemos a lo sensible, es mortal, multiforme e irracional. Al contrario que los elementos materiales el alma no es visible porque pertenece al mundo inteligible. Así mientras el cuerpo muere, se corrompe y desaparece porque pertenece a lo sensible, el alma se marcha hacia un lugar distinto, noble, invisible, divino e inmortal.

Por otro lado, Platón es consciente de que el alma se ve arrastrada por los deseos del cuerpo, sin embargo, si el alma no se deja persuadir por el engaño de los sentidos y se refugia en sí misma con la ayuda de la filosofía, podrá liberarse de estas ataduras.

Platón defiende la inmortalidad del alma y su transmigración de unos cuerpos a otros, recogiendo las influencias del orfismo y pitagorismo antes mencionadas. De esta cadena de reencarnaciones solo se puede escapar liberándose de la esclavitud del cuerpo y de sus pasiones, dedicándose a la auténtica filosofía. Describirá cómo es realmente la naturaleza del alma no está al alcance de la mente humana.

Las tres fuerzas del alma

Platón establece una división tripartita del alma:

1) La espiritual o parte racional, que es la específicamente humana. Tiene una naturaleza divina y es inmortal como las ideas. Es la parte que podemos considerar separable del cuerpo. Su virtud es la sabiduría, se rige por la razón y su función es el gobierno racional del cuerpo conforme a lo inteligible y perfecto, las ideas. Platón la sitúa en la cabeza.

2) La irascible. Es común a los animales, y por no ser separable del cuerpo, es mortal. Su virtud es la fortaleza, se rige por el valor y su función es la de impulsar a la acción, la de querer. Permite que los seres humanos superen el dolor y renuncien a los placeres cuando la parte racional así lo quiera. Platón sitúa esta parte del alma en el pecho.

3) La concupiscible. Igual que la anterior, es inseparable del cuerpo, y, por tanto, mortal. Su virtud es la templanza, es decir, la moderación de los placeres se rige por el deseo y su función es la de manifestar los deseos del cuerpo. Platón la sitúa en el vientre.

Cuando el alma racional ejerce correctamente su función guía y controla a las otras dos almas y se produce armonía en el individuo que será después reflejo de la armonía social.

Toda esta variedad de niveles en el alma no es sino el reconocimiento de lo que es realmente el hombre y sus distintas maneras de percibir e interpretar el mundo.

Los modos de conocer que tiene el alma

Otros aspectos del alma tienen que ver con los niveles del conocimiento que ordenan esa fuerza interior. Estos niveles guardan un paralelismo con el escenario de la caverna descrita en el mito y donde están presentes tres estadios en el proceso del conocimiento:

1. El mundo de lo que se ve.

2. El horizonte de las Ideas.

3. La luz de la idea suprema: el Bien.

Estos tres niveles determinan tres modos de conocimiento en general:

a) El primero de ellos es la sensación a través de la cual se nos hace presente el mundo. Este primer nivel de conocimiento puede, por su simplicidad, ser engañoso.

b) En el plano en el que encontramos las ideas, el alma se hace forma de conocimiento rozando a penas el mundo exterior: es la dóxa, las opiniones.

c) Solo en esa lucha por la verdad a través de las opiniones, se puede alcanzar el conocimiento que se expresa en la ciencia. Este saber alcanza su momento esencial en el conocimiento del Bien. Este es el objeto preeminente de un grado superior también de conocimiento, el Nous, o inteligencia.

El concepto de Nous que ya encontramos en el pensamiento de Anaxágoras está muy presente en la cultura griega y también surgió de la experiencia de los sentidos. Se trataba de una forma de mirar entendiendo que se convertirá con Aristóteles en una forma de inteligencia superior. El problema reside en cómo acceder al conocimiento del mundo inteligible y, para ello, Platón propone tres caminos o métodos diferentes a lo largo de toda su obra. Dichos métodos son los siguientes:

LA DIALÉCTICA

La dialéctica es uno de los métodos que utiliza Platón para alcanzar el grado supremo del saber en la jerarquía del conocimiento. Se describen los grados del conocimiento (epistemología) en relación con los grados del ser (ontología).

Platón propone en general dos fuentes de conocimiento: los sentidos y la razón.

 

-Los sentidos nos acercan al conocimiento del mundo sensible, que es el mundo de la percepción, el mundo cotidiano de cada día. Mientras que la razón, cuyo objetivo es alcanzar el verdadero conocimiento y es el más alto grado del saber, nos acerca al mundo inteligible donde reinan las ideas.

El mundo sensible se divide en imágenes que pueden ser aprendidas con la Eikasía (imaginación), y cosas, que son captadas a través de la Pistis (creencia) y que es responsable de los objetos concretos. Platón adjudica un grado de conocimiento general para este mundo: la Dóxa (opinión); tanto ésta como sus dos categorías, la pistis y la eikasía, son los que se dan con más frecuencia en el mundo de los sentidos. Además, al encontrarse éstos unidos con el cuerpo, que es mortal, el resultado de su conocimiento perecerá con él.

Para nuestro autor no puede haber conocimiento científico del mundo sensible porque éste es particular y cambiante y solo puede haber ciencia de lo universal e inmutable.

Al igual que sucede con la opinión, la episteme posee a su vez dentro del mundo inteligible, otros dos grados de conocimiento (que van de menor a mayor perfección): el primero es el pensamiento discursivo, que es el resultado del razonamiento matemático.

-Y en segundo lugar está el más importante grado de conocimiento: la dialéctica (nous), que es la ciencia en el sentido estricto, la filosofía. Es el conocimiento puramente racional de las ideas, al que solo se puede acceder por el uso de la razón pura. Es, por lo tanto, un saber inmortal y permanente, que se necesita para llegar al mundo inteligible. Una vez que el filósofo ha alcanzado el mundo de las ideas va ascendiendo hasta la idea suprema, la idea de Bien en sí, que hace inteligibles al resto de las ideas.

LA REMINISCENCIA

El diálogo es una búsqueda- inspirada en el método socrático- de la definición de la virtud, es decir, del carácter común a todos los actos que podemos llamar virtuosos. Pero toda búsqueda se encuentra al menos con esta dificultad (ya formulada quizás por los sofistas): no se busca lo que ya se conoce, puesto que sería inútil, tampoco lo que no se conoce pues no sabríamos qué estamos buscando ni cómo reconocer que lo hemos encontrado. La respuesta es: buscar es recordar lo que ya conocemos, conocer es recordar. Esta es la teoría de la reminiscencia.

En estos dos últimos diálogos se añaden dos precisiones importantes:

1) Primera, que el alma tuvo que conocer las Ideas en una existencia anterior “separada” del cuerpo, y que ese conocimiento fue posible gracias a su afinidad con las Ideas.

2) Dado que las cosas “imitan” a las Ideas, el conocimiento sensible sirve como ocasión para el recuerdo, quien, a su vez, sirve para reducir a la unidad de la Idea la multiplicidad de las sensaciones. Platón vuelve a recurrir al mito para explicar esta teoría de que el alma posee en sí misma el recuerdo de las Ideas: es el “mito del carro alado”.

La verdadera patria de las almas es el cielo (mundo inteligible). Allí nuestras almas forman parte del cortejo de los dioses, y contemplan cara a cara las esencias, es decir la verdadera realidad. Así como las almas de los dioses son perfectas, las almas de los hombres, no, pues tienen un elemento sensible: están condenadas a unirse a un cuerpo mortal. El mito del carro alado interpreta la unión del cuerpo con el alma como una estrepitosa “caída”.

 

Cuando el alma percibe los objetos mediante los sentidos, tiene ocasión para recordar las ideas del mundo inteligible, porque los objetos de este mundo sensible copian imperfectamente las ideas del mundo inteligible. Entonces, el alma se eleva hacia el verdadero conocimiento, las Ideas, puras y perfectas.

Alcanzada la esencia por la intuición intelectual es preciso luego volver a bajar, por el razonamiento, para descubrir las relaciones de las ideas entre sí.

Este camino “de vuelta” desde las ideas hasta las cosas particulares es en La República el mismo recorrido que hace el prisionero liberado desde la contemplación del Bien fuera de la caverna hasta el interior donde permanecen aún sus antiguos compañeros de cautiverio sumidos todavía en la ignorancia. Solo entonces se completa el proceso de conocimiento entendido como dialéctica armonizando la unidad con la pluralidad, la inducción con la deducción y al ser la dialéctica un camino “de ida y vuelta”.

EL AMOR

Este tercer método de conocimiento es también una dialéctica, pero emocional, es decir, el amor se presenta ahora como subida o ascensión desde las cosas múltiples hasta la idea suprema.

El ser humano desea lo bello y lo bueno y el amor le sirve de ayuda empujándole al conocimiento de esas ideas supremas. El eros proyecta al hombre en busca de algo que no es él mismo (fuera de sí) pero que completa y llena su ser; toda la vida humana es proyección hacia lo otro.

Ese eros o impulso amoroso que nos proyecta hacia “lo otro” es, según Platón, un hecho de nuestra propia forma de ser que descubrimos continuamente en la experiencia de nuestra propia vida y en fenómenos como la simpatía, la solidaridad, la amistad…

La dialéctica y también el amor son para Platón caminos hacia las Ideas. Pero, por sí mismos éstos no bastan: es necesaria la virtud, que es también un camino hacia el Bien y la Justicia. Además, el hombre aislado, no puede ser ni bueno ni sabio: necesita de la comunidad política, es decir, el Estado. De esta forma, la virtud y el Estado permiten el acceso a las Ideas. Pero éstas, a su vez, son su fundamento último.

ETICA Y POLITICA PLATÓNICAS

La virtud

Platón, frente al relativismo de los sofistas recoge la convicción socrática de que los conceptos morales pueden ser definidos racionalmente, es más, los conceptos ético- políticos alcanzan el estatuto de ideas y tienen una validez objetiva. Para los sofistas, en cambio, todos los conceptos morales tenían un valor relativo y subjetivo.

Primitivamente, la virtud indicaba excelencia, en general, perfección, pero no tenía un carácter ético. Fueron los sofistas los que transformaron el concepto y enseñaron la virtud democrática que consistía en el arte de la vida y su dominio, especialmente la capacidad de dirigir los asuntos propios y los públicos: es, por tanto, enseñable y aprehensible.

Con Sócrates y Platón, se convierte decididamente en virtud moral.

 

En un primer sentido, Platón entiende el término virtud como sabiduría, al estilo socrático y siempre se mantuvo fiel a él. En un segundo sentido, entiende la virtud como purificación: el hombre virtuoso es aquél que purifica su alma de las pasiones y la desprende del cuerpo para poder realizar el acceso a las Ideas.

Pero la concepción más importante la encontramos en La República, donde Platón entiende la virtud como armonía o acuerdo entre las tres partes del alma como hemos visto anteriormente. A cada parte del alma, pues, le corresponde una virtud característica:

- alma racional – prudencia o sabiduría

- alma irascible - valor

- alma apetitiva – templanza

El hombre que consiga armonizar estas tres virtudes será justo. Y como Platón establece una correlación entre el alma y el Estado la ética platónica conduce a la política. Sólo en la ciudad justa es posible educar hombres justos.

El Estado y sus niveles de organización

Para Platón la organización social no puede ser como pretenden los sofistas, fruto de la convención o de una ley pactada, sino de una ley universal que se deriva de la propia naturaleza del Estado. Aunque esta concepción supone una utopía política en la que el gobierno pertenece a los filósofos. Los gobernantes no serán conducidos por la ambición personal y el derecho del más fuerte- como pretendían algunos sofistas, sino que se inspirarán en la contemplación del orden inmutable de las ideas. El mito de la caverna lo expresa muy bien: los que consiguen escapar de ella y contemplar el sol de la verdad, la justicia y el bien, deben volver a la caverna para guiar a los que allí continúan.

El Estado, pues, para Platón es una organización política estrictamente jerarquizada y constituida por tres estamentos o clases: gobernantes, guardianes y productores. Cada uno de ellos tiene una virtud y una función determinada.

-La virtud de los gobernantes es, la sabiduría, y su función gobernar conforme a las ideas o modelos de la realidad. Este es el nivel superior donde los gobernantes, que han sido elegidos entre los guardianes, además de ser superiores en inteligencia, destacan en generosidad, altruismo e “idealismo”. No olvidemos que el filósofo auténtico, el dialéctico, es quien ha alcanzado ya el mundo de las ideas y, por lo tanto, el único capaz de impartir justicia en la ciudad.

-La virtud de los guardianes es el valor, y su función, defender al Estado contra los enemigos. Esta clase social, igual que la de los filósofos, no puede tener bienes materiales, por lo que su entrega a la tarea común debe ser total. Les otorga a las mujeres de esta clase la misma educación que a los hombres.

-La virtud de los productores, comerciantes, artesanos y campesinos, es, la templanza. Solo a éstos últimos se les permite la propiedad privada y la formación de familias estables para evitar que los gobernantes y guardianes confundan los intereses particulares con los del Estado. Esta clase constituye el fundamento económico de la pólis y es, además, la más numerosa.

La perfecta organización del Estado es aquella en la que cada estamento cumple con su función. La justicia es, como ocurría en el alma, el resultado de la armonía entre las partes.

Para eliminar la lucha de intereses entre las clases, Platón propone una especie de “comunismo aristocrático” solo para las clases superiores: abolición de la propiedad privada, supresión de la familia.

De este modo, gobernantes y guerreros estarán a salvo de los peligros de la ambición personal o de casta. Platón, al igual que Aristóteles cree que la esclavitud es necesaria, incluso, buena.

En obras posteriores el gobierno de los sabios fue sustituido por el gobierno de las leyes ya que la ley es la única garantía de un gobierno justo.

Los regímenes políticos

Platón elaboró una teoría de la evolución de las formas políticas. Así frente al optimismo de Protágoras, para quien la historia significaba progreso, Platón opina que el devenir histórico de los Estados conduce necesariamente a su degradación. Por degeneración sucesiva aparecen:

-El Estado perfecto es el aristocrático, aquél regido por quienes tienen la virtud de la inteligencia y son superiores en educación y altruismo. No está basada en el linaje de sangre sino en la preparación y capacidad de los que lo componen. A partir de este régimen superior, los otros regímenes manifiestan una inevitable decadencia.

-La perversión de la aristocracia es la timocracia o gobierno del honor. Esta se produce cuando la clase de los gobernantes se alía con los guardianes contra la clase de los productores. En esta forma de gobierno domina el elemento pasional sobre el racional. Se ambicionan honores y riquezas.

-El ansia de riqueza convierte la timocracia en oligarquía, o gobierno del dinero; se trata de una pequeña minoría, adinerada y ambiciosa; ésta ostenta el poder y oprime a los ciudadanos. Brota así una nueva forma de organización política.

-Cuando la miseria llega a los ciudadanos explotados por los oligarcas surge la rebelión contra los ricos, que son expulsados del gobierno; los pobres se reparten sus riquezas y aparece la democracia o gobierno del pueblo. Pero como los oligarcas negaron la verdadera educación al pueblo, este goce de libertad y ese imperio de los deseos va corrompiendo a su vez la democracia y preparando otro régimen más violento.

-La ausencia de orden y la excesiva liberalidad transformará la democracia en tiranía cuando el poder se entrega al tirano, que gobierna prescindiendo de la ley y estableciendo un orden que aunque sea aceptado por el pueblo, es falso.

LA EDUCACIÓN

La finalidad de la educación es promover que se alcance la virtud, la justicia, tanto la individual como la social, colaborando en un proceso natural en la medida en que la persona tiende a la virtud y el Estado también. Al Estado le corresponde educar a los ciudadanos y no a la familia, evitando el egoísmo y promoviendo el sentimiento de comunidad. Y a los filósofos les corresponde determinar los principios de la educación: formar a cada persona para que cumpla adecuadamente la función que tiene asignada dentro del Estado.

La educación del cuerpo se subordina a la educación del alma.

Platón no recoge ninguna educación especial para la clase inferior de los productores.

 

 

 

Las fases de la educación

Está organizada en torno a tres niveles:

-Primario. Es la fase elemental; se desarrolla desde el nacimiento hasta los veinte años. Su objetivo es la formación física, intelectual y moral de los gobernantes y guardianes. Las disciplinas fundamentales son la gimnasia, para el cuerpo, y la música, para el alma.

-Secundario. A partir de los veinte años, aquellos que hayan destacado profundizarán en el estudio. Ahora tiene una gran importancia las matemáticas, pues su conocimiento obliga a olvidarse de lo sensible y prepara al ser humano para el conocimiento de las ideas.

-Superior. A los treinta años, aquellos que demuestren su capacidad intelectual, perseverancia en el estudio y amor a la ciudad, y que procuren los intereses públicos sin tener en cuenta sus ventajas personales, iniciarán la fase de la dialéctica. Esta es la fase de formación de los filósofos, que dura cinco años; el estudio de las formas inteligibles les permitirá gobernar siguiendo lo perfecto.

Al finalizar la educación dialéctica, desempeñarán durante quince años algunos cargos públicos para que adquieran experiencia sin dejarse vencer por las tentaciones. Al final, contemplarán el Bien Absoluto, modelo perfecto tanto en la ordenación del Estado como en las vidas de los individuos.

lunes, 19 de octubre de 2020

Filosofía 2º Bach T.1-2

 DEL MITO A LA RAZÓN

La filosofía nace en Grecia en el siglo VI a. C, y supone el paso del mito a la razón. Los

griegos, hasta ese momento, se movían con naturalidad en el mundo gracias a los mitos, y los más

complicados enigmas de la existencia les resultaban claros y explicables.

Sus creencias no se podían fundamentar pero sin embargo formaban un repertorio bastante sencillo

que se encontraba principalmente en la poesía homérica y en las liturgias y mitos de cada una de las

localidades. Gracias a esas creencias míticas, el universo en el que vivían los griegos tenía una

explicación, y los más difíciles problemas, el de donde y el a donde del destino humano, tenían una

solución.

Sin embargo, en el siglo VI a.C a algunos griegos ya no les sirven estas explicaciones heredadas de

la tradición y dejan de confiar en ellas. Es entonces lo que se conoce como la crisis del mito.

Esto fue provocado por:

-El contacto con otras culturas y con otras creencias, que se produce como consecuencia del

comercio marítimo.

-La aparición de nuevas clases sociales.

-El uso de la moneda, que favorece el desarrollo de la capacidad abstractiva de los seres humanos.

Pero dejar de confiar en los mitos no quiere decir que el ser humano pueda vivir sin

creencias. Necesita explicarse el universo y a sí mismo para saber cómo actuar, cómo

orientarse en su existencia. Y para encontrar nuevas explicaciones que sustituyan a las

míticas, algunos griegos- los primeros filósofos- centran su investigación en lo meramente

observable y para ello utilizan como único instrumento la razón, a la cual llamarán logos.

En el momento de su nacimiento en Grecia, la filosofía es el esfuerzo por encontrar una explicación

del universo con el solo poder de la razón. La necesidad del ser humano de estar orientado en su

acción en el mundo es la que hace nacer en Grecia este gran intento de utilizar la razón para saber a

qué atenerse.

CONCEPTO DE NATURALEZA

Las preguntas sobre el sentido del universo y del quehacer de los seres humanos se las plantean los

primeros filósofos en términos de fisis o naturaleza y, por lo mismo, su investigación se centra en la

solución al problema del arjé de la fisis, o lo que es lo mismo, del principio de la naturaleza.

En aquella época la naturaleza tenía para los griegos el siguiente significado:

-la fisis, puede entenderse unas veces como totalidad del universo: era la realidad, el cosmos, y se

encontraba en un contínuo proceso de realización y de cambio.

-lo que son las cosas, en particular. En este caso, coincide con la esencia o el ser de cada cosa.

El concepto de naturaleza tal y como lo entendieron los griegos, pues, se caracteriza por los

siguientes rasgos:

-Va unida indisolublemente a la necesidad y ambas convierten el universo en un todo ordenado y no

en un caos. Cada cosa de este universo tiene una esencia que le obliga a una forma de ser constante,

pero también con una forma de comportarse y de ocupar su lugar en ese universo.

-La naturaleza es dinámica, no es algo estático o inerte; antes bien, experimenta en sí misma

cambios y movimientos.La fisis implica movimiento y actividad, es la base o el sustrato donde se

desarrollan todos los seres naturales.

-Es el arjé, el principio, pero no en sentido temporal- como lo primero-, sino como la fuente

originaria de todas las cosas, aquello a partir de lo cual se desarrolla todo y gracias a lo cual se

renueva continuamente todo aquello que tiene un desarrollo. Con otras palabras, la fisis era para los

griegos la realidad subyacente a las cosas de la experiencia.

Al preguntarse por el principio de la naturaleza, los primeros filósofos griegos buscaban no el

comienzo de la naturaleza en el tiempo, sino el sustrato común. Con la solución a este problema

pensaban encontrar el sentido auténtico de la realidad, su valor genuino y primordial, y para llegar a

ella es para lo que utilizaron la razón como instrumento, desechando el mito y su valoración del

universo.

LOS PRIMEROS FILOSOFOS GRIEGOS (PRESOCRATICOS)

-La denominación de” presocráticos “ resulta algo desafortunada pero es la que se utiliza para

designar al conjunto de escritores y pensadores con los cuales se considera inaugurada la filosofía

en Grecia.

-En su época no se consideraban filósofos sino sabios, y sabios eran los hombres universales. Fue

Pitágoras quien, al parecer, inventó la palabra “filósofo” y dijo que “ninguno de los

hombres es sabio, solo Dios”.

-Cronológicamente, no todos fueron anteriores a Sócrates. Se agrupan por compartir una serie de

rasgos comunes:

·Todos ellos tratan de dar una respuesta a la pregunta acerca del origen y constitución del cosmos.

·Todos viven en las colonias de Jonia o Italia meridional, aunque debieron ser grandes viajeros.

·Pueden clasificarse en dos grandes familias que responden a dos tradiciones filosóficas distintas: la

tradición científica jónica y, la tradición metafísica itálica.

Otra manera de clasificarlos es el número de elementos que consideraran importantes en la

naturaleza, así, los llamados monistas van a mantener que el principio de todo cuanto existe es un

solo elemento; y los pluralistas dirán que son varios o muchos los principios constitutivos.

ESCUELA JÓNICA

-Tales (s.V a.C) . Matemático, astrónomo y político, mantuvo que el origen de todas las cosas, el

arjé es el agua. Tuvo dos discípulos:

-Anaximandro (s.V a.C) . Se dedicó a múltiples investigaciones: se le atribuye un mapa terrestre,

trabajos para calcular y medir la distancia entre las estrellas y la afirmación de que la Tierra es

esférica y ocupa el centro del universo. Para él el arjé es lo indefinido (apéiron).

-Anaxímenes (s.IV a. C) . Continuador directo de Tales. Este afirma que el principio de todas las

cosas es el aire, el cual, al calentarse produce el fuego, si se condensa surge el agua y más

condensado aún daría lugar a la Tierra.

ESCUELA PITAGÓRICA

Fue fundada por Pitágoras (s.IV a. C) nacido en Samos y emigró a Crotona. Aquí fundó una

comunidad o secta de contenido místico-religioso y se les llamó pitagóricos. Dicha comunidad

intervino también en política. Su pensamiento y su influencia fueron enormes. Estuvo vigente

después de su muerte durante más de tres siglos.

Para Pitágoras el arjé de las fisis es el número, por eso todo cuanto ocurre en el universo es

organizado y armónico.Les atribuyen cualidades mágicas a ciertos números. Decían que

de las figuras geométricas, la más perfecta era la esfera. Además, todo cuanto acontece en el

universo de forma regulada y armónica vuelve a repetirse infinitamente hasta en sus más mínimos

detalles. Es el eterno retorno.

La visión que Pitágoras posee del ser humano tiene una raíz filosófica porque está influida por lo

que todos los griegos pensaban de la naturaleza. Pero, al mismo tiempo, encontramos también una

raíz religiosa tomada del orfismo (el alma humana es inmortal porque es de origen divino. El alma

pecadora debe reencarnar hasta recobrar su primitiva espiritualidad). La armonía se consigue:

-Practicando la ascesis (= df conjunto de reglas y prácticas encaminadas a la liberación del espíritu

y al logro de la virtud) dominando los deseos del cuerpo.

-Cultivando la gimnasia y la música por la regularidad que aportan.

-Desarrollando el espíritu mediante el estudio de la matemática y la filosofía

-Respetando con escrupulosidad el orden moral familiar y social.

HERÁCLITO

Vivió entre los siglos V y IV a.C. Su filosofía es contrapuesta a la de Parménides.

Afirma que el fuego es el arjé del universo: no solo las cosas individuales salen del fuego y vuelven

a él sino que es el mundo entero quien perece en el fuego. Aparece aquí la imagen del ciclo

cósmico, la antigua idea griega del Eterno Retorno. Heráclito, inclinándose por los sentidos,

concibe la realidad auténtica como movimiento. “Panta rei” (todo fluye). La realidad es

movimiento, cambio continuo. Nada permanece igual a sí mismo en dos momentos distintos.

Y el motivo de que la realidad sea cambio continuo lo sitúa Heráclito en su arjé, que es la

contradicción, la lucha de contrarios. La contradicción engendra armonía aunque sea una armonía

oculta. Esto ultimo ocurre porque una ley única rige el curso del universo: un Lógos que todo

lo unifica y todo lo orienta. Este lógos, en el caso del hombre es su propia razón.

PARMÉNIDES

Nació y murió en Elea entre el s.IV y III a. C y creó una escuela llamada “eleata”. Por las

influencias en su pensamiento del orfismo , Parménides pertenece a la tradición mística y metafísica

de los primeros filósofos.

En su obra, un magnífico Poema defiende la tesis de que solo es lo que es y no lo que no es. “Lo

que es” es el Ser y además es pensable. El no ser, ni es, ni se puede pensar.

Las caracterísiticas del Ser de Parménides son las siguientes: es infinito, por tanto nunca cambia. Es

eterno porque nunca muere y no nace de nada, es ingénito. Es perfecto, ilimitado, inmutable, es

esférico, es, en una palabra Dios.

Intentó demolir la filosofía de sus predecesores por eso niega el vacío, el tiempo y la pluralidad.

Para él, el cambio y la pluralidad se consideran una ilusión de los sentidos, no algo real. El mundo,

es igual que el Ser, compacto inengendrado e imperecedero, sin cambio ni movimiento.

Se introduce la distinción entre verdad y apariencia (u opinión), y se otorga primacía a la razón ( lo

que se puede pensar) por encima de las apariencias sensibles y engañosas, el problema del

conocimiento surge, como un nuevo problema filosófico y avanzará el pensamiento de Platón.

PLURALISTAS

EMPÉDOCLES

s.III a.C. Es el primero de los pluralistas. Nos habla de una gran esfera que es el mundo donde

reina el movimiento y la pluralidad de seres. En ella se encuentran mezclados cuatro elementos:

fuego, aire, tierra y agua. Cada uno de ellos es eterno e imperecedero, pero mezclados entre sí ,

dan lugar a los diversos seres. Según nuestro autor son dos fuerzas cósmicas las que produce los

cambios y las alteraciones de los elementos primitivos: Amor y Odio. Estas dos fuerzas desarrollan

una teoría coherente de los ciclos del mundo o del Eterno Retorno. Al principio reina el Amor y la

esfera es el Uno eterno, inmóvil, homogéneo, en el que los 4 elementos están mezclados. Después

viene el Odio y con él la separación y la disgregación de los elementos. Amor y Odio, en conjunto,

permiten la aparición del Cosmos y de los seres que lo constituyen.

ANAXÁGORAS

s.IV-III a.C. Fue el primer filósofo que se estableció en Atenas. Este pluralista afirma que los

cambios y las transformaciones de la realidad obedecen a la mezcla de innumerables elementos o

semillas.

Estas son cualitativamente distintas e indefinidamente divisibles. En todas las cosas hay semillas de

todas las cosas. La pluralidad y el cambio se explican por la mezcla o la disgregación de las

semillas. El mundo se origina por un torbellino. Esto exigía un principio del movimiento. La

respuesta es el Nous (Espíritu, Inteligencia), el cual viene desde fuera de la masa y organiza y

transforma este caos que es el cosmos.

Anaxágoras le habia dado al Nous un papel muy reducido: una vez puesto en marcha el torbellino,

todo funciona ya mecánicamente.

DEMÓCRITO

s.III-II a.C. Junto a su maestro Leucipo son los fundadores del atomismo: el mundo consta de

infinitas partículas indivisibles, sólidas, llenas e inmutables que reciben el nombre de átomos.

Los átomos poseen movimiento propio en todas las direcciones y chocan entre sí.

Los átomos explican la multiplicidad de los seres, el movimiento y la generación corrupción, pero

aún se requiere un segundo principio: el vacío o no-ser. El vacío tiene que existir como aquello que

separa los átomos; además explica el movimiento porque si no hay vacío no puede haber ni choques

ni desplazamientos. Lleno-vacío, son parte de la materia. Los choques de los átomos son fortuitos y

debidos al azar. Nada obedece a una ordenación inteligente hacia un fin determinado. Materia, vacío

y movimiento, eso es todo cuanto hay. A una explicación así se le llamará mas tarde mecanicismo y

materialismo.

TEMA 2 SOFISTAS

En la segunda mitad del siglo V a.C. se produce un notable cambio de intereses intelectuales en el

mundo griego, centrándose el interés de la filosofía en el estudio del ser humano. Se inicia así el

denominado periodo antropológico. La filosofía se traslada a Atenas. Son los sofistas y Sócrates los

filósofos que representan verdaderamente las preocupaciones e intereses de la democracia

ateniense. Con la fundación de la Academia de Platón, Atenas se convierte en la capital de la

filosofía.

Con el triunfo de la democracia, el esplendor económico y cultural, y la preponderancia política en

Grecia los nuevos problemas son los siguientes: la democracia (igualdad política, igualdad social y

gobierno de pueblo), la libertad y la ley.

La ley, (único soberano permanente , puesto que las magistraturas son efímeras, dispersas, e

incluso, se sortean), centrará la mayor parte de las discusiones. En la época anterior se consideraban

“las leyes no escritas” como de origen divino.

En Atenas, aparecen los sofistas, la mayoría extranjeros, enormemente cultos y conocedores, a

través de sus numerosos viajes, de las diversas formas de pensar y vivir del resto de los griegos.

Aportan nuevas ideas entusiasmando con ellas a la juventud y ganándose la oposición de los más

tradicionales.

La palabra “sofista” fue al principio sinónimo de sabio pero más tarde adquirirá un sentido

peyorativo de “hábil engañador” que ya encontramos en los diálogos de Platón.

Al ser extranjeros, los sofistas no podían intervenir directamente en política, sin embargo, formaban

a la mayoría de los políticos atenienses. Su actividad fue muy grande.

Los sofistas no formaron escuela, ni defendieron una doctrina común, sin embargo, se pueden

observar algunas coincidencias. Los primeros y más importantes sofistas fueron Protágoras y

Gorgias, que extienden el escepticismo y el relativismo. Dichas coincidencias son las siguientes:

-Representan un notable giro filosófico al consagrarse principalmente a los problemas

prácticos: la política, la moral, la religión, la educación o el lenguaje, son ahora lo principal.

Los sofistas considerarán las leyes como puramente convencionales y carentes de valor

absoluto contraponiéndolas al carácter universa y permanente de la naturaleza. Esta contraposición

entre la ley (considerada como una creación convencional, arbitraria y provisional, y la naturaleza,

permanente, común y universal), se convierte en el tema del momento. Además, la discusión

incluirá no solo la ley civil, sino también la ley moral.

-Adoptan, en general, una actitud relativista e incluso escéptica. Relativismo designa, en general,

cualquier doctrina que niegue la posibilidad de que los conocimientos, o valores o normas, posean

una validez universal. Los sofistas llegaron a abandonar los estudios de la filosofía de la Physis

adoptando en ello una actitud que raya en el escepticismo:

Los sofistas negaron pues la existencia de verdades absolutas en el ámbito teórico: para ellos solo

existen opiniones personales, todas ellas igualmente válidas. Y entre los de segunda generación, este

escepticismo y relativismo adquiere además una dimensión moral. A la hora de determinar qué es lo

bueno y qué es lo malo tampoco existen verdades absolutas. Lo bueno y lo malo es lo que a cada

uno le parece bueno o malo. Lo mismo ocurre con las leyes que rigen la convivencia humana.

PROTÁGORAS

“el hombre es la medida de todas las cosas”, expresión clara del relativismo (no hay verdad

absoluta).

GORGIAS

“no hay ser, si lo hubiera, no podrá ser conocido; si fuera conocido, no podría ser comunicado” ,

máxima expresión ésta del escepticismo ( si hay verdad absoluta, es imposible conocerla).

Por todo ello la doctrina político moral de los sofistas más característica es su afirmación de

que las instituciones políticas, las normas e ideas morales son convencionales (resultado del acuerdo

humano). Por tanto, ni siquiera la moral es inamovible.

SÓCRATES

Al ambiente cultural de los sofistas pertenece la figura de Sócrates (s.III a.C).

Con ellos comparte su interés por el ser humano y las cuestiones políticas y morales. Sin embargo,

su doctrina contrasta radicalmente con las actitudes y enseñanzas de aquéllos. Sócrates no cobraba

por enseñar, no impartía conocimientos, sino que invitaba a sus oyentes a reflexionar, planteándoles

dudas y cuestiones.

EL METODO MAYEUTICO-DIALÉCTICO

Sócrates entiende la filosofía como una búsqueda colectiva y en diálogo. No pretende poseer la

verdad ni encontrarla por sí solo. Según él, cada hombre posee dentro de sí una parte de la

verdad, pero debe descubrirla con ayuda de los otros. Su método, por tanto, es el DIÁLOGO, con

el cual pretende alcanzar verdades universales. Hay dos partes:

-Ironía: constituye el primer momento y sirve de preparación para llegar a la verdad. Consiste en el

arte de hacer preguntas tales que hagan descubrir en el otro su propia ignorancia: el que cree saber,

cae en la cuenta, acorralado por las preguntas de Sócrates, de que no sabe nada.

-Mayeutica: A través de las preguntas, el otro descubre la verdad en sí mismo aunque ignore

poseerla (innatismo virtual). El arte de la mayeútica es, en realidad, el arte de la investigación en

común.

Para Sócrates, la verdad, la justicia, la virtud, tienen un valor absoluto.Mediante el diálogo pretende

llegar a definiciones universales, a conceptos válidos para todos los seres humanos.Esto es así

porque nuestro autor pensaba que el concepto era la clave para alcanzar la virtud y la felicidad.

Sócrates, en contra de los sofistas pensaba que la tarea más importante para el hombre era “cuidar

de sí mismo”, y en este convencimiento se concentra su experiencia moral. “Cuidar de sí mismo” es

preocuparse por su propia alma de tal manera que “se llegue a ser lo mejor posible”.

-La experiencia moral socrática se despliega en las siguientes doctrinas:

A. La virtud es el bien supremo para el hombre, y solo el hombre bueno, virtuoso, puede llegar a ser

feliz.

B. Ser bueno y virtuoso exige conocimiento, pues la virtud se identifica con el saber

C. Es posible alcanzar el saber en el ámbito moral (superando así el relativismo de los sofistas).

Pensamos que, además de una profunda religiosidad, la experiencia moral de Sócrates está

teñida de un riguroso racionalismo que identifica el saber con la virtud y la felicidad.

EL INTELECTUALISMO MORAL

Sócrates se niega a aceptar el relativismo de los sofistas, pues si cada uno entiende por moral, y

por bondad y por justicia, etc.. una cosa diferente, entonces los seres humanos nunca llegarán a

entenderse ni a comunicarse.

La doctrina de Sócrates suele ser calificada como un “intelectualismo moral o ético”: el saber y la

virtud coinciden, el que conoce lo recto, actuará con rectitud, y solo por ignorancia se hace el mal.

Esta doctrina- que será criticada por Aristóteles- solo puede ser comprendida si se tiene en cuenta

que Sócrates defiende también un utilitarismo moral: lo bueno (moralmente) es lo útil.

Todo el mundo busca la felicidad y la utilidad, y la virtud consiste en discernir qué es lo más útil en

cada caso.

Los griegos distinguían dos ámbitos del saber, el teórico y el práctico. Éste último encaminado a la

acción. Dentro del saber práctico, ellos diferenciaban, a la vez:

-saberes técnicos: dirigidos a la producción de objetos, como por ejemplo, hacer unos zapatos o una

vasija.

-saber político-moral: dirigido y orientado a la conducta del hombre (praxis).

Sócrates lo que hace es tomar el saber técnico como modelo para su teoría del saber moral.

Para Sócrates, “nadie obra mal a sabiendas de que obra mal” , ya que el conocimiento es condición

suficiente para tener una conducta virtuosa. Por tanto, el que obra mal no sería, en realidad,

culpable, sino simplemente ignorante.

martes, 10 de marzo de 2020

Filo T.9


El ámbito de la moral
La moral se ocupa de las normas de conducta con las que el ser humano, como ser libre y responsable, organiza su vida. Éstas son autoimpuestas, universales e incondicionales. LA moral aparece cuando el ser humano deja atrás el nivel animal y se desenvuelve en una vida social, en la que son necesarias una serie de normas que son pautas o reglas con las que se organiza algo. Sin embargo, no todas las acciones que realizan los seres humanos son morales, porque no todas poseen la misma importancia:
-Hay acciones que se realizan de forma inconsciente, mecánica o por necesidad. No son acciones morales porque al realizarlas no actuamos ni conscientemente ni con libertad.
-Hay otras que se realizan de forma consciente y libre pero no se pueden considerar morales por la poca transcendencia que tienen. Como ir al cine o a dar un paseo.
-Otras son las realizadas en el campo laboral o en el de creación estética. Son conscientes y libres, pero tienen una gran repercusión práctica y, además, están sometidas a unas determinadas normas. No se pueden clasificar morales porque las normas a las que están sometidas no son normas morales (es una pauta o regla con la que los humanos organizamos nuestra vida como seres libres y responsables).
-Por último, existen otro tipo de acciones que, además de ser conscientes y libres, repercuten en los demás o en el medio ambiente, y que tienen que estar sometidas a unas normas llamadas normas morales. Solo estas son acciones morales.
Las acciones morales son aquellas acciones que realizan los seres humanos consciente y libremente y que, como tienen consecuencias para los demás o para el medio ambiente, han de estar sometidas a unas normas morales.
-Ser inmoral es cuando la acción cometida va en contra de la moral establecida. Kant diferencia entre legal y moral. Todas las acciones morales son legales.
-Ser amoral es no tener la capacidad para elegir entre varias posibilidades y no tener estructura moral. Es imposible ser amoral.
-Un dilema moral es un caso irreconciliable que tiene tantas razones a favor como en contra.
La ética y la moral
-El nivel moral está compuesto por las normas, por las reglas de conducta que pretenden regular las acciones concretas de los hombres. Este nivel es el plano de lo vivido. Es la práctica y trata de responder al deber. El fundamento está en el propio ser humano demostrado por la antropología según A. Cortinas.
-El nivel ético consiste en la reflexión sobre esas normas que hemos llamado morales. Es el plano pensado, es decir es teórica y responde a la pregunta de ¿es? Pregunta si es necesario poseer normas y cuáles son. Ésta distingue dos tipos de moral:
·La moral como estructura: significa que todas las personas tenemos la capacidad de poder elegir y al hacerlo podemos justificar esa elección a través de un código moral.
·La moral como contenido.
El ser humano tiene que elegir entre las diversas posibilidades que se plantean en la vida y para hacerlo adecuadamente necesita conocer el valor de estas. De los valores surgen normas de comportamiento que constituyen la moral. Cuando para conocer el valor de estas utiliza la razón, se trata de la ética.
Las normas morales
Son las componentes del nivel moral. Todas las normas son reglas que señalan cómo hay que comportarse. Sin embargo, no todas las reglas son morales. Hay varios tipos y las más importantes son:
-normas de cortesía.
-normas de tráfico.
-normas de convivencia social.
-normas legales.
Son normas morales aquellas normas de conducta que poseen las siguientes características:
·Autoobligación: la persona educada moralmente siente ante las normas morales una exigencia de cumplimiento que no tiene nada que ver con el aplauso o condena por parte de la sociedad. Siente que las tiene que cumplir con respecto a sí misma.
·Universalidad: también se considera que las normas morales deben valer para todos los seres humanos.
·Incondicionalidad: las normas se imponen por sí mismas. No pretenden cumplir ningún otro objetivo distinto de su propio cumplimiento. Por tanto, no buscan ser reconocidos por los demás o contentar a alguna autoridad.
ORIGEN DE LA ÉTICA OCCIDENTAL
El pueblo griego en sus orígenes
Los griegos vivían en sociedades en las que el culto a los dioses y la administración de justicia correspondía únicamente a los nobles. A partir del siglo VI a.C. el crecimiento de las ciudades, el desarrollo de una industria artesanal y el auge del comercio provocaron la aparición de una nueva clase social adinerada que se enfrentó a la vieja aristocracia y que luchó por controlar el gobierno de las ciudades estableciendo sistemas de gobiernos democráticos.
La 1ª democracia fue implementada por Pericles. La isonomía es que todos somos iguales ante la ley y la isogoría es que todos podemos hablar, es decir, todos tienen derecho a expresar sus ideas en la asamblea o ágora.
Las sofistas
Los sofistas eran sabios que contribuyeron con el desarrollo de Atenas tras la implementación de la democracia. Llegaron a Atenas en la segunda mitad del s.V a.C., en la época de Sócrates. Cuando llegaron eran vistos como sabios que habían viajado mucho y que conocían las costumbres y las creencias de muchos pueblos. Enseñaban moral, economía, psicología, educación y sobre todo sobre las leyes ya que la nueva democracia era muy reciente y los griegos no sabían cómo actuar ante ella. Sin embargo, más adelante, como consecuencia de su reacción hacia el pensamiento iniciado por Sócrates y seguido por Platón, pasaron a ser considerados vendedores de una sabiduría más aparente que real.

Sostenían varias dotrinas éticas:
-El escepticismo: no existe la verdad absoluta.
-El relativismo: no existe ninguna teoría, idea, verdad o religión en términos relativos.
-El fenomenismo: aparentar.
-El subjetivismo.
Todo esto se unió en el convencionalismo. (vale hoy pero mañana no)
La reacción socrática (Sócrates)
Frente a los sofistas, Sócrates sostuvo que la razón humana es capaz de llegar a una definición y en esa definición el ser humano alcanza la esencia de la realidad y obtiene un conocimiento universal. Si el ser humano se queda en lo particular, lo que capta con los sentidos, se queda en la opinión, no en la ciencia. La ciencia se da solo cuando se alcanza la esencia de las cosas. Por eso la ciencia es un conocimiento racional, universal y necesario, en lugar de ser un conocimiento particular y variable como el que proporcionan los sentidos.
Cuando Sócrates hablaba de ciencia se refería a la ética. La principal preocupación socrática fue la de averiguar cómo tiene que comportarse el ser humano: por eso cuando hablaba de afirmaciones universales y necesarias se refería solo a las que se pueden obtener mediante la ciencia sobre la moral.
Sócrates no relacionaba solamente la ciencia con la ética, sino que también con la virtud. Ser virtuoso consiste en realizar el bien y, según él, nadie hace el mal a sabiendas. Por eso si algún ser humano hace u obra el mal tiene que hacerlo por ignorancia.
El intelectualismo moral es la fórmula socrática según la cual la virtud y el conocimiento o sabiduría son lo mismo. Creía en la reinserción y educación de los presos.
El objetivo de la filosofía socrática era la búsqueda de la verdad y dice que esta es una tarea colectiva. Sócrates propone, lo que es el primer método de la historia, el diálogo (fue por esto que no escribió ningún libro, porque creía en la palabra).
-El método dialéctico-mayéutico empezaba con la pregunta ¿Qué es...? y preguntaba conceptos universales. Se dividía en dos fases:
·Ironía: es el arte de hacer preguntas de conceptos universales para describir la ignorancia, lo que lleva a la siguiente fase.
·Mayéutica: significa parir o dar a luz, y es el arte de hacer preguntas particulares para descubrir en el otro la verdad.
LA BÚSQUEDA DE FELICIDAD
La ética de Aristóteles (Éticas de fines)
Las éticas de fines dicen que el ser humano debe vivir para ser feliz, parten de una determinada concepción del ser humano, le asignan una naturaleza y luego convierten ese modo de ser en el objetivo ético que el hombre tiene que realizar en su vida.
Aristóteles (denominado el padre de la ética) fue el primero en escribir una obra reflexionando sobre la ética, con Ética de Nicómaco en el que dice que cada actividad tiende a un fin, que es su bien. Los bienes están jerarquizados, ya que unos son más importantes que otros, pero el bien supremo es la búsqueda de felicidad. No nos ponemos de acuerdo en que consiste la felicidad, ya que para unos está en la ausencia de dolor o el placer, para otros en el dinero, el reconocimiento... La felicidad no está en ningún sitio, pero podemos saber cual es el fin último o el bien supremo del ser humano. Para ello, Aristóteles recurre a su concepción de naturaleza: el fin de cada consiste en realizar una actividad para la que estés totalmente preparado o especialmente dotado. En esto consiste la virtud. Unas funciones proporcionan más felicidad que otras.
Aristóteles defiende que son buenas las acciones que conducen a la felicidad es el fin último del ser humano, que no se obtiene mediante salud, riquezas, honores... ya que pensarlo es confundir medios con fines, aunque sea necesaria una cierta dosis de todas ellas. La felicidad se obtiene mediante la realización de la función propia ya que todas las cosas en la naturaleza poseen una función propia y en la realización de esa función se encuentra su bien supremo.
La ética de Aristóteles es esencialmente finalista y eudaimonista. Toda acción humana está orientada hacia la consecución de algún bien, al que van unidos el placer y la felicidad.
Virtud
El ser humano está compuesto a nivel emocional por 3 elementos fundamentales:
-Pasiones: es natural. Es el movimiento de nuestro apetito que hacen que estemos dispuestos a sentir placer o dolor. (amor, odio, ira...).
-Potencia: es natural. Son las fuerzas necesarias para experimentar las pasiones.
-Hábitos: son adquiridas o aprendidas (nos inclina hacia el bien o el mal). Se refuerzan con la práctica.
La virtud es un hábito bueno que, además, hace mejores a los que lo practican. La virtud está en término medio. Es un hábito adquirido y voluntario por lo que implica deliberación y elección y en ello intervienen la inteligencia y la libertad.
Las virtudes se dividen en dos grupos: éticas (completan el alma humana (justicia, fortaleza, templanza)), y la dianéticas o intelectuales (refuerzan el conocimiento y la sabiduría(solidaridad)).
LA BUENA VOLUNTAD
Las éticas del deber
La ética del deber es aquella para la que lo bueno y lo malo dependen del modo, de cómo se realizan las acciones más que del contenido de estas. En estas éticas cuenta más la intención, la buena voluntad, que la acción concreta. Estas éticas del deber son expresión del ideal hebreo, pues este pueblo entendía la vida como obediencia y cumplimiento de leyes.
La ética de Kant
La filosofía Kantiana utiliza el método crítico y se basa en el idealismo trascendental (al margen de la experiencia). Kant estaba en una secta del pietismo. Desarrolló una ética deontológica.  Kant da 2 giros copernicanos. Uno al conocimiento y otro a la moral con la moral formal. El lema de Kant para la Ilustración es “Sapere Aude!” que significa atrévete a servirte de tu propio conocimiento. El Opúsculo de 1784 del libro ¿Qué es la Ilustración? Distingue entre mayoría de edad (abrazar la Ilustración) y la minoría de edad (el impedimento para no usar tu propia razón y dejarte llevar).

Ética material
Ética formal
Critica o rechazo a las llamadas “éticas materiales” o finalísticas antes de la moral formal.

Es la forma, el como se realice la acción moral.
1º Sus imperativos son de tipo hipotético. Esquema: si A entonces B (se hace para conseguir un premio o evitar un castigo).
1º Imperativismo categórico: es la ley moral.
Esquema: “Actúa de tal manera que...”
2º Son morales interesadas y subjetivas.
2º Son altruistas (por amor al deber y respeto a la voluntad).
3º Son “a posteriori” (dependen de la experiencia).
3º Ética “a priori” (al margen de la experiencia).
4º Son éticas heterónomas (la ley del otro), ya que el código moral es externo.
4º Ética autónoma (acción de acuerdo con unas normas que se impone a sí mismo).
5º Es particular.
5º Es universal.
-Ética material:
La materia es el contenido de la acción moral. La ética de Aristóteles, Epicuro y de San Tomás las rechaza ya que Kant piensa que son materiales.
-Ética formal:
Una máxima es una ley moral que es autoimpuesta. Hay 5 formulaciones. Algunas de estas son el principio de la universalidad y de la autonomía. Actúa de tal manera que uses tanto tu persona como la persona de cualquier otro (o a la sociedad) siempre con un fin y nunca como un medio.
El cumplimiento de la ley moral es una fórmula por la cual el sujeto actúa por deber. No es igual a la legalidad ni a la moralidad. Existen tres tipos:
-Acciones hechas conforme a la ley: legales, pero a lo mejor no morales.
-Acciones contra la ley: ilegales.
-Acciones por deber: morales y legales.
El deber viene de la voluntad y la voluntad viene de la razón.

2º Trimestre Literatura

NOVELA   La novela. Tendencias. Los autores con un deseo de modernidad a la vez que afirman sus raíces autóctonas darán lugar al modernism...